He sido un hombre afortunado; en la vida nada me ha sido fácil. (Sigmund Freud)

aurelio-mejiaAUTOBIOGRAFIA

Nací en en Medellín, Colombia, en 1948. Desde pequeño tuve especial interés por la carpintería, mecánica, electricidad, electrónica y física. Desbarataba todo cuanto podía para tratar de entender su principio lógico de funcionamiento, razón por la cual nunca me interesó leer novelas ni libros metafísicos, esotéricos o religiosos que sugiriesen una fe ciega e incondicional para aceptar las cosas.

En 1963, cuando tenía 15 años de edad, me enseñó la hipnosis Orlando Rodriguez Villa, un compañero de secundaria en el Liceo de la Universidad de Antioquia, la cual practiqué como simple espectáculo durante aproximadamente un año. Después de haber hipnotizado algunos familiares y amigos, me pasó la fiebre y sólo lo volví a hacer a mediados de 1995, un año en el que ocurrieron muchas casualidades, todas asociadas con un mismo tema: los espíritus y las vidas pasadas.

En la casa de mi madre espantaban (sensación de una presencia, pasos, gemido y encendido de la luz de la habitación sin causa física aparente), razón por la cual pedí a mi amigo Rodrigo Gaviria, cirujano plástico conocedor del Espiritismo, que me ayudara a terminar con dichos fenómenos. Me respondió que él no era medium, pero que sí conocía alguien con ese don, y me invitó a unas conferencias sobre Espiritismo, que dictaron Raul Teixeira (de Brasil) y Jorge Berrío (de Cartagena). Este último hizo en público una sorprendente demostración de pintura psicodirigida por supuestos espíritus, consistente en la elaboración de varios cuadros al óleo y al carboncillo, en un aparente trance y con los ojos cerrados, cada uno de los cuales firmaba el supuesto autor. Yo estaba de espectador escéptico en la primera fila, tratando de aplicar mis conocimientos de hipnosis para entender cómo lo hacía, pero aún hoy debo confesar que fue algo inexplicable por vías conocidas.

Esto me dejó muy intrigado y fue tema de sucesivas conversaciones en casa de mi madre, quien no aceptaba temas de enfermos ni de muertos en su presencia, pero que nada opinó al respecto en dicha ocasión. Aproximadamente a un mes de la mencionada conferencia, mi madre me llamó muy temprano por teléfono a mi casa para despedirse, dizque porque «ya se estaba yendo», que ya había cumplido su proceso (estando aliviada el día anterior), y a los pocos minutos se quedó dormida para siempre. Entendí que ello era una más de las muchas causalidades que vendrían luego.

Conversando del tema con mi amigo Roberto Luis Arango y su esposa Eugenia, me motivaron a leer el libro «Muchas Vidas, Muchos Sabios», del psiquiatra norteamericano Brian Weiss, en el que habla de hipnosis, reencarnación y vidas pasadas. A los pocos días mi sobrino Juan David Mejía me pidió que le hiciera la hipnosis a unos compañeros de secundaria que en ese momento estaban en mi casa. Para mi sorpresa, uno de ellos narró experiencias de una supuesta vida anterior como carpintero en Italia, y otro dijo ser Comandante de Falange en Tebas (Grecia) antes de Cristo, y que murió en una batalla contra los Macedonios. En otras supuestas vidas, afirmó ser un negro africano tomado como esclavo y un dibujante español en una expedición botánica a América.

A partir de ese momento, 1995, resultaron voluntarios para hacer hipnosis casi todos los días. Al comienzo lo hice por curiosidad y ego, y luego como terapia para ayudar a sanar fobias, complejos, depresiones o enfermedades de origen psicológico. Durante más de 15 años, al terminar mis labores en el campo de la electrónica e informática, dedicaba dos o tres horas a la atención gratuita de pacientes, pero desde abril de 2011, por insinuación de mis hijos y algunos hechos causales (llámese karma, predestinación, misión o expiación), cerré el ciclo de la electrónica y computadores (en el cual fui exitoso y dejé huella) para dedicarme de lleno a las terapias. Ahora tengo un consultorio en el que atiendo pacientes con múltiples dolencias del alma y del cuerpo (yo simplemente los ayudo a sanar, pues ellos mismos son quienes tienen los recursos mentales y potencialidades para superar aquello que los aqueja).

He capacitado muchos terapeutas en el campo de la hipnosis clínica y he dictado conferencias en Guatemala, Costa Rica, Ecuador, México, Italia, Estados Unidos (Rhode Island, Miami) y varias ciudades de Colombia.

He escrito más de 40 libros relacionados con electrónica, física, tecnología informática y contradicciones de la Biblia (Electrónica Fácil, Guía Práctica para Manejar y Reparar el Computador, Vidas antes de la Vida, Hobby, etc.).

Desde 1995 cuando me encuentro en mi ciudad natal, dicto cada primer domingo de mes un seminario gratuito en la Biblioteca José Felix de Restrepo en Envigado (ciudad cercana a Medellín), desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Los terceros domingos de mes hago lo mismo en La Ceja, una población a 40 cercana a Medellín.

Busca en Google: «Aurelio Mejía Hipnosis» (no pongas las comillas).

Página web

Vídeos en Youtube